Política Industrial de Gobierno
La política industrial es el conjunto de acciones que buscan resolver las distorsiones de mercado; es decir, cuando las asignaciones de libre mercado de los bienes y servicios en la economía no son eficientes. Entre las distorsiones de mercado destacan las externalidades, monopolios u oligopolios, mercados incompletos, información asimétrica y de coordinación de los agentes. Asimismo, las acciones de política industrial propician la colaboración entre el sector privado y el gobierno para desarrollar los sectores con mayor impacto en el crecimiento económico. La política industrial procura un crecimiento regional más balanceado en las regiones explotando sus ventajas comparativas y aprovecha las derramas de conocimiento y las economías de escala para fomentar el desarrollo económico.
Los objetivos de la Política Industrial se centran en proporcionar información a los agentes económicos; implementar acciones e instrumentos específicos como la promoción del capital humano y financiamiento y, en coordinar, focalizar y priorizar las acciones conjuntas entre el sector privado y los distintos órdenes de gobierno.
Siguiendo lo anterior, los programas implementados por la SE tienen como directrices las siguientes premisas:
- Fortalecer y desarrollar el mercado doméstico con la misma solidez que el externo.
- Fortalecer las industrias infantes que cuenten con ventajas comparativas.
- Incrementar la innovación, la promoción del capital humano y el intercambio de tecnología entre las industrias.
- Proporcionar información a los agentes para resolver las distorsiones de mercado, en particular, información asimétrica y coordinación de agentes.
- Coordinar, focalizar y priorizar las acciones conjuntas entre el sector privado y los distintos órdenes de gobierno.
Debates sobre qué política industrial aplicar y cómo hacerlo
Pese a las críticas, hay un consenso creciente en la reciente teoría del desarrollo sobre la necesidad de la intervención estatal cuando se da un fallo de mercado.20 Estos fallos del mercado a menudo toman la forma de externalidades o monopolios naturales y obstaculizan la aparición de un mercado que funcione bien. Se requieren entonces políticas industriales correctivas para asegurar la eficacia en la asignación de recursos de un mercado libre. Incluso los economistas relativamente escépticos reconocen ahora que la acción pública puede impulsar ciertos factores de desarrollo «más allá de lo que el mercado haría por sí mismo.»21 En la práctica, estas intervenciones se dirigen a menudo a regular las redes (eléctricas, gasistas o telefónicas), la infraestructura pública, la I+D, o a corregir asimetrías de información. Mientras que el debate actual ha dejado de rechazar las políticas industriales en general, todavía hay mucha polémica sobre qué políticas industriales son las más adecuadas
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